
"Cuando llega la primavera y mis flores me abandonan (es que soy tan rarita) tú me cubres con verdes besos de sombra.
Cuando el otoño te deshoja hasta la desnudez, yo florezco para envolver en una caricia enredada tus ramas con mis racimos de lágrimas… moradas.
Y así pasan las estaciones, año tras año: tú y tus verdes sombras, yo y mis lágrimas moradas"
Cuando el otoño te deshoja hasta la desnudez, yo florezco para envolver en una caricia enredada tus ramas con mis racimos de lágrimas… moradas.
Y así pasan las estaciones, año tras año: tú y tus verdes sombras, yo y mis lágrimas moradas"
Dijo la handerbergia melancólica a la morera, mientras esta dormía.
"Cuando llega la primavera y mis flores me abandonan, tus ramas tejen para mí un edredón de verdes y frescas sombras.
Cuando el otoño te deshoja hasta la desnudez, yo te envuelvo de brillantes luces moradas con las que enciendo tus ramas.
Y así pasan las estaciones, año tras año: Tú y tu acogedor edredón, yo y mis bombillas moradas."
"Cuando llega la primavera y mis flores me abandonan, tus ramas tejen para mí un edredón de verdes y frescas sombras.
Cuando el otoño te deshoja hasta la desnudez, yo te envuelvo de brillantes luces moradas con las que enciendo tus ramas.
Y así pasan las estaciones, año tras año: Tú y tu acogedor edredón, yo y mis bombillas moradas."
Dijo la Handerbergia cariñosa a la morera, mientras esta le miraba extasiada.
"Cuando llega la primavera y mis flores me abandonan, con tus hojas construyes un nido donde albergarme envuelta de cantos de pájaro locos por tus moras.
Cuando el otoño impúdicamente te deshoja hasta la desnudez, resurgen mis racimos morados para engalanar tus ramas y ofrecer a nuestros inquilinos deliciosas libaciones.
"Cuando llega la primavera y mis flores me abandonan, con tus hojas construyes un nido donde albergarme envuelta de cantos de pájaro locos por tus moras.
Cuando el otoño impúdicamente te deshoja hasta la desnudez, resurgen mis racimos morados para engalanar tus ramas y ofrecer a nuestros inquilinos deliciosas libaciones.
Y así pasan las estaciones: tú y tus frutos de verano, yo y mis jugos de primavera desafiando al invierno."
Dijo la Handerbergia orgullosa de su amor a la morera, mientras esta la mecía.
Entonces la morera enamorada, estirando sus ramas hacia el cielo, sonó diciendo :.
Entonces la morera enamorada, estirando sus ramas hacia el cielo, sonó diciendo :.
¿Dónde acabas tú y empiezo yo florecilla mía, enredo del alma, lágrimas de mis penas, sonrisa de mis inviernos, manto morado de mis desnudas ramas, mimadora de los pájaros que anidan en mi cabeza, luces hermosas de mis ramas, dónde?
La handerbergia estremecida se enredó dicisiete hojas más.
El caso es que el jardinero que estaba mirándolas pensó que quizás tanto mezclarse, con el paso del tiempo acabase por hacerles daño.
- Jardinero. - dijo la handerbergia temerosa pero decidida - Mejor que tener esos pensamientos es que te dediques a arrancar las malas hierbas de tu huerto.
La morera suspiró una decena de brotes, luego le dijo a su amada.
- Calla, cariño, y enrédate en mí.
Y ahí están estación tras estación...
No hay comentarios:
Publicar un comentario