Hace unos días encontré esta foto y con ella se destapó el recuerdo de cuando eras un jovenzuelo enamorado y al decirme estas palabras mi corazón te imaginó así, como a este viejo, esperándome junto a un gran árbol.
Estoy cerca, no me he ido a ninguna parte, y volveré cargada de flores que a ti no te harán ninguna ilusión, pero aún así me mirarás con amor y me ayudarás a llegar a casa.
Besos agradecidos y llenos de amor.

Compañera
Para siempre me tienes a tu vera,
la querencia me aposta a tu costado,
y si acaso me ausento de tu lado,
tendida junto a ti dejo mi estera.
Para siempre me tienes, compañera,
para siempre me tienes aferrado,
parra que alzas, rosal que te ha trepado,
yedra tenaz, osada enredadera.
Yo nunca cejo, amor, yo nunca cejo,
a menudo me vuelvo en el camino
y en el rostro me llevo tu reflejo.
Nunca me alejo, amor, nunca me alejo,
de pájaros me lleno y me culmino
y me venzo hacia ti, por ti me inclino.
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