He de confesar que las imágens del Clip que colgué en el perfil no me interesan nada. Las chicas Gilmore me parecen bastante sosas pero el audio suena muy bien, bastante mejor que los que encontré por ahí en los que salía ÉL ¡Ay diosssss, el Boss!
Esta canción lleva conmigo desde que se publicó, componiendo, junto con otras muchas, la banda sonora de mi vida. La he escuchado en momentos muy diferentes: dulces y amargos, tristes y alegres, en tiempos de amor y desamor. Escuchándola hice de casi todo: bailar, saltar, conducir, pasear, cocinar, amar, follar, descansar, hablar, arar, plantar, educar, esperar, actuar, mimar, entrevistar, construir, pelear, escribir, ilustrar...
La he hecho sonar una y otra vez siempre que deseaba transportarme a un lugar que creía inexistente, donde el modo de sentirla pudiese ser compartido hasta el final, algo que conscientemente ni me atreví a soñar, pero un día, sin esperarlo, llegaron a mi, como un regalo, unas lágrimas que aunque eran lilas... no eran mías, ni salían sólo por escucharla. Estabas conmigo, la canción sonaba abriendo todas las puertas y tus ojos de agua gritaban , a los míos, desesperados.
En ese instante supe que ya tenía con quien compartir esta canción y ese mundo lleno de deseo de piernas, labios y corazones enredados.

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