Cuando la televisión y el ordenador están controlados hasta extremos insospechados para otros niños y vives en medio de la naturaleza, irremediablemente surge el amor por las plantas y animales...
Polloboy ya lo había sentido e otras ocasiones, su sensibilidad está en contacto perenne con el viento, las nubes y la tierra, pero esta vez ha críado 13 pollos, y muy bien, por cierto.
Aunque su amor sigue siendo Iván , su conejo enano blanco, Estrujenbajen, Julito, Blanquita y los otros 9 bípátidos lo tienen entusiasmado con sus progresos.
Arlinda y Leonardo, los mandarines australianos, ya están cuidando cuatro huevos...
Estoy deseando que llegue la novia de Iván, será alucinante ver a Antón cuidar de sus crías
Va por mi niño pequeño...
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3 comentarios:
Tu niño bien enseñado y bien aprendido. Me encanta esa canción.
Besos
Ya sé que te gusta :-) A mi me gusta desde aquellos tiempos remotos en que la conocí.
Una temporada trabajé en la guadería de mi barrio. Era la encargada de dar contenidos académicos a los niños de cuatro y cinco años. Devolví las libretas de Rubio, recien compradas por ella, al quiosquero,tanto las de escribir como las de sumar. Con ese dinero compré cuentas de madera, pinturas de colores con las que e hicimos muchos collares y maravillosos dibujos. Nos pasámos la primavera en el patio haciendo vias de tren en la tierra que acabaron siendo letras,cuidando nuestro mini huerto o plantando flores en vasitos de yogurt. Un día que la cazurra de la diretora riñó conmigo por mis perniciosos métodos que nada enseñaban,estábamos bailando esta canción. Después de mostrarle como habían aprendido a contar, sumar y restar sin haber hecho nunca una cuenta, y como sabían trazar vocales y consonantes sin haber cogido un lápiz, o habián aprendido las estaciones, los meses, los días de la semana, etc, le regalé la letra en castellano de esta canción...
Nunca más me dijo nada sobre mi manera de hacer.
Te podría contar sobre sus métodos: niños sentados durante horas en el orinal, o recostados sobre la mesa un rato al grito de ¡niños a pensar! (regla de madera en mano) porque no soportaba sus voces...pero también lo bien que sus niños cantaban el brujito de gulugú y lo limpios que acababan siendo. Adoraban a Manolita, su asistente, la que limpiaba culos y daba los desayunos, y a ella, como a todas las maestras de antes la querían con respeto y sumisión, lo que yo nunca acabé de saber si era cariño u otra cosa.
Pues eso ...
To teach our children what you believe in
Make a world that we can believe in.
Guapa!! a mi también me emociona la canción. Que bonitos son los animales cuando son pequeños, hay!! si crecieran siendo "animaliños" como niños. Esperemos, además ya lo dice el refrán, "el que a buen arbol se arrima, buena sombra le cobija" aúnque siempre habra quien diga (algún amigo mio era especialista), "el que a buen arbol se arrima ... mas posibilidades tiene que le cague un pajaro".
Unha aperta.
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