jueves, 20 de mayo de 2010

Secretos inconfensables



Hago el camino largo, 35 minutos bordeando la isla de cala en cala, entre olorosos y crujientes pinos, hasta que llego a mi roca.
Hoy no nos cruzamos con nadie desde la primera playa.
A pesar de que no hay gente, camino vestida (en bikini) luciendo mis pálidas y expandidas carnes, hasta llegar a "mi" roca cama.
De la roca al mar y a la arena,
del mar a la roca y a la arena,
de la arena al mar y a la roca.
No encuentro distracción mejor.

Multiplico las mañanas por dos para quedar libre a las 12 y volver a por el enano al cole a las 14.30. Él + de los cuales  va conmigo ¿qué más puedo pedir?




No hay comentarios: