Hay paraísos internos y paraísos geográficos.
Esta isla para mí pertenece a las dos categorías, es como la música de Bruce, o los poemas de Benedetti, las historias de García Marquez, los posters de Mucha o tus caricias, que me acompañan desde ya no sé ni cuando y se han imbricado en mis sendas químicas de tal modo que sin ellas no sería yo.
Tengo un amigo que dice que en esta isla debe haber caminos y surcos hechos por mis pies. Creo que es una exageración que le hace ver su cariño, pero sí debe ser cierto que mis pasos y paseos, desde hace más de 20 años, ayudan a mantener vivos esos caminos.
El caso es que este último año la abandoné y mi cuerpo se ha resentido, así que volveré a los buenos vicios en cuanto deje de estar atada al retrete. Qué poética estoy :-)
Hoy que mis tripas me han dado un respiro, al menos de momento, vuelvo a la isla, mi isla, mi paraíso cercano.
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