lunes, 12 de octubre de 2009






Descubrí que estaba en gris justo cuando te ví a ti dentro del vídeo, así que cambié a color y te pille hablando de la hierba, la larga y suave hierba isleña.
¡ Qué paseo más sabroso dimos el sábado, por dios, cuanta belleza y tranquilidad! Que bien tenerte tan cerca! El domingo también fue muy hermoso, la Gloria, La concha, La Carmen Y la ventana que hicimos al mar.










También cuelgo aquí unas puestas de sol de ahora mismo. Al ver el ventanal que hicimos recuerdo aquello de "si tu casa te encierra rompe un muro..." o "Si non te chega este mundo faite astronauta."


A mí no me encierra mi casa, es más la casa me da la vida, pero aún así necesitaba romper ese muro hacia el horizonte.


Espero que el cabrón del vecino siga limpiando su maleza, si no le rajaré la cuatro ruedas de su deportivo azapatillado ada vez que las ponga nuevas, o le haré una oferta que no pueda rechazar.
Estoy harta de no poder mirar al mar por lo puerco y desconsiderado que es el capullo este, (además de narcotraficante) y va de guay...
Menos mal que al otro lado tenemos al dermátologo arañado, al que es capaz de hacer una expedición con 11 mini sobrinos armados con una cucharilla para comerse mi casa de chocolate y quedarse inconsciente con el trallazo del pastor eléctrico de los caballos.

¡Que viva el vecindario! El bueno, claro, el de los dermatólogos arañados, el de las xeitosas y el de los caballos.

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