
Esta pieza va por ti, mi maraghota, por ti mi hermano del alma, mi compañero de risas en los abismos desde donde lo aprendimos casi todo:
a reir o morir,
a florecer mientras nos deshojan,
e incluso a idealizar para no ahogarnos con la... (esto ponlo tú)
Nunca hemos salido idemnes de nada, pero sí erguidos y fabricando realidades que a otros se les antojaban juegos de niños tontos, y que para nosotros no eran más que tablones que nos libraban y libran de las arenas movedizas que crecían sin permiso bajo nuestros pies.
Para tí es esta música, para tí, y quien quiera saber de ti que se acerque a mí, que soy tu espejo más fiel y por ello tu mejor imagen.
Incluso tú deberías mirarte en mí y dejar que te infle como un pez globo.
Haré lo propio, mirarme en ti, y nos iremos juntos hasta los cuernos de la luna o hacia cualquier otro lugar que esté cerca de babia y tenga una reina coja, (que inculta soy, por dios, que no los sabía, ni que estaba en Babia ni que era coja) y será mítico el ataque de risa que nos dará mientas nos desinflamos como nenas al escuchar a Morrisey desaýunando diamantes
Ahoro escucho el violín que dejé colgado en el otoño y suena a hijo...me inflo, me inflo, me inflo.
Qué bien que enseguida llegas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario