miércoles, 5 de marzo de 2008

Un cuento regalo

Estoy en la cama, me acosté muy pronto porque he llegado mareada, dolorida y cansada de la tarde de mascarilla que me he pegado hoy y de los excesos tóxicos de mi paso por Gijón.

Comencé a subir al gmail las fotos de mis amigos, y del regalo que fueron estos días, sin ser capaz de escribir ni una línea y sintiéndome todavía en una nube de abrazos, besos, risas y confabulaciones de los astros para que todo fuese, todavía, mucho mejor de lo que se podría imaginar; y entré al blog, a colgar una foto que expresa lo que quiero hacer con lo vivido este hermoso fin de semana, que empezó en jueves y terminó en domingo.


Además hoy hace 10 años que llegó mi niño pequeño a casa y mis tripas están totalmente enternecidas , mis dedos ansiosos por acariciar, mis brazos por abrazar y mi boca apunto de explotar de tanto beso esperando swe posado en su espalda, su nuca y el trozo de cara que conduce hasta las comisuras de su boca. Besitos pequeñitos, esos son los que estoy acostumbrada a darle a mi niño, millones de besos de metralleta.

Tendré que esperar a mañana para darle los de hoy y se atropellarán con los de mañana y rebosarán por su cama y lo envolverán de espesuras de mamá sin medida.

Hoy tengo tanto que besar y narrar, y... tan pocas fuerzas para hacerlo. En mi esternón se agolpan palabras de amor, admiración y agradecimiento, muchas, que irán saliendo cuando sea el momento, pero dejaré colgada una lista de asuntos pendientes:





  • Gijón y la nube que me envuelve




  • El primer día con mi bebe gaseosa.




  • La editora que no me ve en sus colecciones y...




  • ...el calamar que me hizo experimentar el amor fraternal en grado sumo. ¡Venga a flipar! ¿qué pasa? a otras se les aparecen santas en sueños, o algún cachas lujurioso, pues a mí se me aparece mi calamar. Y hoy lo encontré, de repente y despierta. Irisado del morado al rosa, con cuerpo de hombre escamoso, párpados de plata, rostro de alien semihumano y ...¡enmascarillado! Tengo testigos, pero además volveré para fotografiarlo bien (hoy hice mi primera foto con un móvil y mi compañero de sueños no se aprecia como merece) para poder mostraros que mis sueños no son desvaríos de cuentista.



Pues en estas cosas andaba, cuando al mirar las entradas, encontré un cuento que os había pedido y que ninguno de vosotros me escribió, (menuda banda de cutrevagos de los cojones) escrito por mi amiga del alma, según ella, y mi novia de Irún, según yo. Lo encontré justo en el momento en que divagaba sobre la idea de que el año que viene el congreso de Fforchildren es en Cáceres, y quizás estaría bien alquilar una casita de turismo rural e irnos todos allí a repetir la orgía, en plan tradición, como las buenas familias.

Pensé, todo el rato , que en la nube en la que todavía estoy flotando, y en la qque pienso seguir todo lo que pueda, me faltaban dos amigos : mis novia de Irún, y mi novio de .........................(no se puede poner la ciudad no vaya a ser que peligre la vida del artista). Pues eso, que mi novia me ha escrito un cuento y yo lo cuelgo aquí, donde se vea bien y luzca mejor.
Me vuelvo a las entradas a subir la foto metáfora de lo que llevo haciendo desde que volví de Gijón y a descansar la cabeza.


Gracias, mi princesa de las manos escondidas. Tú, y todos los que me conocen, saben lo mucho que te quiero y lo lista que me has salido. Tanto es así, que mi amigo el calamar me envió esta foto en cuanto leyó tu cuento, me dijo que en Japón además de los cisnes, también los peces aristocrátas viven en apartamentos y todo ...por contentar a sus mujeres, ¡hay que joderse!






"Este cisne tiene una historia bien curiosa y como soy tu amiga del alma, pues no me queda más remedio que contartela.Se que a ti te hubiera gustado que simplemente se hubiera metido en la lata para hacerse la foto, pero no fue así.



El cisne se llama Jean Antoine Patte de Foie (es que es francés).Nació de una familia muy aristocrática y elegante y toda su infancia se desarrolló en los grandes lagos de un chateau del sur de Francia.Todo iba estupendamente en su vida, aunque también hay que decirlo, era una vida un tanto monótona y aburrida. Por las mañanas, hacía unos largos de laguna para mantenerse en forma; por las tardes se acicalaba y engrasaba bien sus plumas para ir a la conquista de alguna cisna que estuviera de buen ver para dar envidia a sus amigos, y los fines de semana, organizaban unos partidos de patadas que casi siempre terminaban de una forma drámatica, ya que habia más de un cisne que se habia quedado pataplégico en la flor de la vida, pese a las recomendaciones de sus madres de que no realizaran deportes tan brutos para unas criaturas tan elegantes.




Un buen día, se dijo que ya estaba harto de comer hojaldre remojado en leche y que necesitaba dar sentido a su vida y conocer mundo y nadar en otras aguas y pavonearse con otras cisnas exóticas, aunque la palabra pavonearse le resultaba extremadamente vulgar, pero nadie habia inventado aún la palabra patonearse. Así que, pensado y hecho.









Una helada mañana del mes de Enero se despidió de sus padres con grandes lagrimones y muchos aleteos, prometiendo volver hecho un cisne de provecho (yo supongo que un cisne de buen provecho será el que tenga el higado bien gordo ¿no?)Bueno, pues como te iba diciendo, que a la mínima me despisto y sin querer, me voy a contarte otra historia. Pues eso, que nuestro cisne aristocráta, se marchó una fría mañana de enero sin llevarse ni siquiera unas plumas de repuesto, sin pensar en su inocencia, que hay por el mundo muchos desalmados que a nada que te descuides te despluman.





Pasaron muchos meses y logicamente nuestro protagonista vivió grandes aventuras, algunas apasionantes y hermosas y otras verdaderamente terribles, ya que en varias ocasiones estuvo a punto de ser capturado, y otras muchas, de morir atravesado por los tiros de tantos y tantos cazadores desaprensivos y cegatos que no saben distinguir entre una codorniz y un cisne.¡Ay, amiga mia! pero las cosas iban a cambiar muy pronto para nuestro amigo:Se enamoró, como lo oyes. Se volvió loquito perdido por una pata japonesa que conoció en un parque. Al principio todo fue maravilloso, pero con el tiempo, la pata Lota (ese es su nombre) se fue volviendo conservadora y martirizaba continuamente a nuestro amigo con que queria tener una vida estable, tener patitos, o cisnitos, o lo que saliera, en definitiva, vivir en un estanque seguro.Al fin, decidieron establecerse en Japón. Viajaron mucho tiempo hasta llegar a su destino y cuando lo lograron, cual no seria su sorpresa de que a pesar de que buscaron y buscaron, en agencias y por su cuenta, recomendados por los familiares de pata Lota. En fin, que hicieron lo indecible para encontrar un estanque digno donde establecerse, pero las posibilidades de encontrar un espacio libre eran casi imposibles. Al fín, por medio de algún regalito que otro, consiguieron sobornar al gerente de un estanque que, tras muchas gestiones, pudo hacerse con una hermosa lata de pescado donde alojar a nuestra pareja. Hoy siguen atrapados en un hermoso estanque, siempre preocupados de no chocar con las latas de sus vecinos para no tener que pagarles los desperfectos, ya que los cisnes no tienen seguro.

Así que esta es la historia de un cisne metido en una lata, aunque como puedes ver no es una lata roja, ni verde, ni oxidada. Es una explendida lata de oro, no podia ser de otra manera ya que en ella habita un elegante cisne aristocrático y francés".
24 de febrero de 2008 21:44













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