
Hacía tiempo que le habían regalado una muestra de una crema de de plantas medicinales, de esa casa que fabrica potingues naturales que dejan la piel lista para la caricias como ninguna otra marca. La había descubierto por sus sensibilidades químicas, pero si lo hubiera sabido antes... antes se hubiese bañado en ellas.
La sensación de estar envuelta por una piel suave, con el punto de humedad necesaria, no otro, es una de las mejores sensaciones de la tierra.
Siempre había tenido la piel preparada para el amor, pero las cremas que usaba no le proporcionaban la caricia que ella buscaba. Además,por temporadas, tuvo la piel cruficada por la alergía al níquel, y por ello aprecia mucho más lo que es disfrutar de un buen envoltorio.
Una tarde por fin llegó el tubito de la crema que había encargado a Sandra, su proveedora de alimentos y potingues naturales. Así que, en cuanto lo tuvo en la mano, y buscando esa sensación de placer que sólo había encontrado en aquella muestra de "pomada", aplicó una pequeña cantidad sobre su rostro. Prosiguió por manos y escote, sintiendo el placer de dar de beber a su piel, de dar descanso a su párpados, de suavizar sus labios hasta el infinito, y de sentir nacer, bajo la crema, un manantial de agua. Ásí de bien estaba cuando comenzó a sentir el olor del limón, y de algo tanto, o más, agradable, del que no era capaz de reconocer el aroma. Su ojos viajaron solos hacia el prospecto y comenzaron a leerle en Portugués:
Creme de plantas medicinais.
Tratamento reparador de peles agredidas
Rico em extractos de plantas, ese creme repara e protege as peles sensibilizadas, agredidas, ou estagadas. Os extractos de AMOR-PERFEITO SILVESTRE, de mácela, e de caléndula acalman e suavizan a epiderme.
Aquel olor que no había podido distinguir, y que ahora la embriaba de sensaciones de placer casi olvidadas, no era el de la manzanilla, o el de las caléndulas, era el del Amor Perfeito Silvestre que ella tanto deseaba.
De pronto comprendió porque aquella crema era la suya, porque calmaba y hacía alcanzar el punto de hidratación perfecto a su epidermis.
Amor perfeito silvestre en castellano no es otra cosa que pensamiento silvestre. Pero sólo entendiendo los dos idiomas podía alcanzar todo el significado.
Cerró los ojos y vió un hermoso jardín totalmente asilvestrado donde las plantas, reventadas de flores, bebían alegres de la crema que ella se había dado.
¡Ay!- suspiró, exhalando nudos- Mi razón y mi corazón siempre están invadidos por hiedras que me abrazan, que me enredan, y que dan a mi alma su aspecto asilvestrado.
Sonrió al darse cuenta que sus ojos gustan de leer de amor hasta en los prospectos.
El día que a las cremas les echen mariguana...no sé que va a ser de mí- Rió a carcajadas.
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